Blanca Marsillach: Loca
Cuando están a punto de cumplirse diez años del fallecimiento del actor y director de teatro Adolfo Marsillach, su hija Blanca afronta uno de esos retos profesionales que, al orgullo del trabajo bien hecho, se suma la satisfacción de saber que un sueño se está haciendo realidad.
Y es que Blanca estrenó, el pasado 8 de enero, la obra de teatro Loca. El escenario no era comercial, el Hospital Clínico San Carlos de Madrid; y las protagonistas de este proyecto tampoco eran habituales de las tablas. Una vez más, Blanca Marsillach no estaba intentando conseguir un éxito de taquilla (que ojalá) sino cumplir el sueño de ser actrices de tres mujeres pertenecientes a una casa de acogida con la que colabora desde hace años.
Ahora Loca está punto de iniciar una gira por la Red de Teatros de la Comunidad de Madrid con un final soñado en los Teatros del Canal.
Haciendo realidad un sueño
TM: Háblanos de este proyecto ¿Cómo surgió?
BM: Desde hace ya varios años colaboro con casas de acogida. En ellas viven mujeres que están pasándolo muy mal o han pasado por situaciones muy difíciles.
El proyecto de
Loca nace cuando cuatro chicas me expresaron su interés por ser actrices. Lo cierto es que, dadas sus circunstancias personales ellas no podrían hacer nada. Lo tendrían muy difícil para poder conseguir que su sueño se hiciese realidad. Y entonces yo me puse a darle vueltas para ver cómo podría hacerlo. Como poder darles su primera oportunidad y convertir su sueño en realidad. Y por eso fui a hablar con la gente de la
Comunidad de Madrid y con el
Corte Inglés, para ver cómo podríamos ayudar a estas niñas para incluirlas de nuevo en la sociedad.
Ya durante los ensayos una de las chicas lo tuvo que dejar la obra por temas de persecución y otra por temas también personales. Ahora mismo hay tres chicas que trabajan conmigo ¡y empezamos la gira en abril por la Comunidad de Madrid!
TM: Ha sido un trabajo difícil. ¿Qué es lo que te ha llevado a seguir hacia delante?
BM: A mí me hubiese gustado que alguien hubiese convertido mis sueños en realidad y eso es lo que me ha hecho querer ser la madrina de estas niñas y poder ser la persona que les ayuda a conseguir su meta. A que tengan su primera oportunidad. Y salió así.
Además, es muy bonito ver como una entidad privada como el Corte Inglés y una pública como la Comunidad de Madrid se cogen de la mano para poner en marcha un proyecto de este tipo.
TM: Cuéntanos de que trata Loca.
BM: Es una obra que habla del conflicto de una mujer del siglo XXI. Una mujer moderna que tiene muchos pensamientos negativos que le dicen que se quede donde está, qué es una perdedora, qué no se merece nada mejor… y cómo es la convivencia con esa especie de “Pepito Grillo” que tiene en su interior.
TM: La obra estará en la Red de Teatros de la Comunidad de Madrid y ¿terminará finalmente a los Teatros del Canal?
BM: Pues está sin confirmar, pero eso es lo que me gustaría.
Teatro solidario
TM: ¿Te ha dado tiempo ya a pensar en tu siguiente proyecto?
BM: No, la verdad es que no. Estoy muy centrada en
Loca y además tengo un programa de discapacidad con la
Fundación Repsol y uno educativo con la
Consejería de Educación para enseñar el Siglo de Oro a los niños de secundaria… La verdad es que estoy muy volcada en el teatro social y lo que estoy intentando es mantener lo que ya tengo, pero eso requiere mucho esfuerzo.
Además, estoy a punto de cerrar un proyecto nuevo con la Comunidad de Madrid. Lo sabremos en las próximas fechas.
“Ser hija de Adolfo Marsillach puede ser un lastre”
TM. Este año se cumplen 10 años del fallecimiento de tu padre, Adolfo Marsillach, que además fue tu mentor en las artes escénicas ¿Qué tiene de positivo y qué de negativo ser la hija de una figura tan destacada en tu propio oficio?
BM: Tiene muchísimas cosas buenas y lo malo es que ya no está… Eso es lo más negativo, aunque es cierto que muchas veces pasa lo que le decían al torero Belmonte: si lo haces bien, pues “de raza le viene al galgo”, y si lo haces mal, “de su padre el apellido”. Nunca parece que el merito sea tuyo. Es cierto que es un referente, pero también puede ser un lastre.
TM: Y en una fecha tan señalada ¿Tienes pensado algún homenaje a su figura?
BM: Estoy pensando en ello, pero aún no lo tengo decidido.
TM: Actriz de cine, teatro y televisión y además empresaria con tu compañía Varela Producciones & La Compañía de Blanca Marsillach ¿En qué faceta te sientes más a gusto?
BM: Pues realmente me gusta mucho el teatro social. Me siento muy cómoda. Es la labor de juntar proyectos y aunar esfuerzos para el sector menos favorecido...
TM: Catalana de nacimiento pero resides en Madrid ¿Qué es lo que más te gusta de esta ciudad?
BM: Me gustan muchísimas cosas: su olor, la calle Serrano, la Castellana, el Madrid de los Austrias...
“Madrid es eléctrica”
TM: ¿Y cuál es tu primer recuerdo de Madrid?
BM: La Colonia El Viso, qué es donde me he criado.
TM: Madrid es…
BM: …eléctrica, estresante. Es muy pequeña, pero te puedes perder en sus rincones secretos estupendos.
TM: ¿Y cuáles son los tuyos?
BM: La verdad es que no son tan secretos: Sacha, que es un referente; el
Colegio Estilo de Josefina Aldecoa;
el Cock, el
Embassy…
TM: Y cuando tienes tiempo libre o necesitas evadirte ¿Cómo te gusta disfrutar de Madrid?
BM: Andando. Cojo la Castellana y comienzo a caminar sin parar.
TM: Ya nos has citado varios sitios para comer y para tomar algo, pero tú eres muy coqueta. ¿Tienes una tienda fetiche en la que sabes que encontrarás esa prenda de ropa con la que triunfarás, el diseño perfecto?
BM: Hay varias. Me gusta mucho Tina Fernández. ¡Ultima mente me visto bastante de ella! En
Bimba y Lola siempre encuentras alguna chuchería maja… y pero en la tienda que últimamente más compro es en
Piamonte.
Me gustaría poder escandalizar en la calle Serrano
TM: ¿Y la escapada que no puedes dejar de hacer cuando visitas la Comunidad de Madrid?
BM: Desde pequeña siempre me ha gustamos mucho ir a
Tejas Verdes, que es un sitio muy majo para después ir al campo y para disfrutar de unas gambas a la marinera o una buena carne. Y por supuesto recomiendo una escapadita a
Chinchón, que es fantástico.
TM: Imagina que puedes montar una obra de teatro en cualquier rincón de Madrid que desees, que no hay límites ni permisos que pedir ¿Dónde te gustaría hacerlo?
BM: Me encantaría poder hacer algo en el
Templo de Debod o en algún escaparate de la calle Serrano. Me gustaría hacer una obra de cabaret o algo así, qué deje escandalice a todo el que pase. Qué resulte totalmente escandaloso. ¡Qué sea tipo Ámsterdam!
TM: Pues como eres muy valiente seguro que cualquier día nos encontramos con esa obra escandalosa en la calle Serrano. ¡Mucha suerte con Loca y muchas gracias!
Lunes, 27 de Febrero de 2012 10:53