Turismo Madrid

 

Fiestas de La Paloma

 

 

La última verbena, la más grande de todo el verano, la que pone el punto final a los nueve días de fiesta que hay en la primera quincena de agosto en Madrid. La de la Virgen de la Paloma, es solo comparable con el entusiasmo que inspira San Isidro. Este evento tan esperado se desarrolla entre las calles de los barrios de La Latina y Puerta de Toledo.

Los vecinos y visitantes se acercan hasta esta verbena vestidos de chulapos y chulapas para disfrutar de estos cuatros días de fiesta donde tampoco falta el barquillero.

La costumbre viene desde el 1787 cuando, según la leyenda, unos niños encontraron un cuadro en la calle en un corralón, el cuadro era un lienzo que representaba a la Virgen de la Soledad. La leyenda continúa diciendo que una vecina le cambió el lienzo por un par de monedas a unos niños que se encontraban jugando con él en la calle la Paloma. Ella lo mandó restaurar  y los milagros empezaron a llegar, de tal manera que incrementó la fama de la Virgen por el barrio.

Desde entonces, todos los 15 de agosto, las calles y plazas que rodean la iglesia de San Pedro el Real (a la que todo el mundo conoce como Iglesia de La Paloma) se preparan para recibir a los más fieles seguidores, aunque la verbena comienza el día de antes.

El centro neurálgico de estas fiestas es la Carrera de San Francisco y la plaza de los Carros. Las actuaciones musicales tendrán lugar en las Vistillas, como en años anteriores. Se harán actividades muy castizas como la decoración en guirnaldas, los juegos y concursos, fuegos artificiales, oferta gastronómica…  y una vez más los bares sacarán las barras a las calles, con música incluida, y seguirán estando los fieles a las gallinejas, entresijos, barquillos y churros con chocolate. Si has estado en alguna de estas fiestas sabrás que pasar el verano en Madrid, tampoco está tan mal…

 

Más información en la página del Ayuntamiento de Madrid