Turismo Madrid

La Comunidad de Madrid aúna tradición y renovación. Nuestra región, ha sabido adaptarse a los tiempos sin renunciar a sus tradiciones, y como muestra, su gastronomía. Si bien, su más digno representante es el cocido madrileño maridado con vinos de Madrid, la cocina castiza ofrece mucho más, permitiéndonos degustar los sabores más auténticos. ¡Buen provecho!

A lo largo de la historia, la gastronomía madrileña ha experimentando influencias del resto de las comunidades que la rodean debido a la búsqueda de empleo en la capital, para dejar atrás el campo. Como consecuencia de ello, y gracias al posterior turismo, se ha convertido en un crisol gastronómico de cocinas internacionales.

Para abrir boca, en primer lugar, hablaremos de los platos tradicionales y como no de su plato estrella, el cocido madrileño que se sirve en tres vuelcos: primero una sopa, a continuación los garbanzos acompañados por zanahoria, patata y repollo, y por último las carnes, en general de vacuno.

Con muy buena fama, encontramos otras propuestas como los callos, las sopas de ajo, los guisos de ternera y cordero, la gallina en pepitoria, y la carne de caza como el jabalí, el gamo o la perdiz, entre otros que no faltan en los menús más castizos. No podemos olvidarnos del pescado, con recetas tan sabrosas como las del bacalao y el besugo al horno.

Pero si hay algo que nos representa son las famosas tapas entre las que encontramos la tortilla de patatas con o sin cebolla, los huevos estrellados, las patatas bravas, la oreja a la plancha, las setas, las gambas al ajillo o rebozadas, los caracoles, platos de casquería como mollejas o gallinejas, o los de sobra conocidos bocadillos de calamares. ¡Un clásico!

¿Y de postre? Destacamos los melones de Villaconejos o las fresas de Aranjuez simplemente por su inmejorable calidad. Los más golosos están de suerte ya que encontrarán una gran variedad de dulces en función de la época del año en la que nos encontremos, así pues podrán elegir entre buñuelos de viento y huesos de santo en todos Los Santos; rosquillas tontas, lisas, francesas y de Santa Clara en San Isidro; los roscos de santo, las tejas, los barquillos, las torrijas, los bartolillos de crema y los pestiños con miel en Semana Santa; y el delicioso roscón de reyes en Navidad. Por supuesto, y aunque no sea un postre propiamente dicho, el más popular, conocido y típico de Madrid puede que sea el chocolate con churros, una opción perfecta para entrar en calor los días más fríos del año.

Para terminar nuestro 'singular menú', queremos reseñar los vinos de la región, jóvenes, aromáticos y afrutados ya sean rosados, tintos o blancos, y que desde el año 1990 poseen la Denominación de Origen "Vinos de Madrid". También licores como el anisado de Chinchón o la popular cerveza o sangría, son opciones ideales para acompañar comidas y fiestas. 

Tienes muchos motivos para disfrutar de la Comunidad de Madrid, y desde ahora uno más, su gastronomía, digna de los paladares más exigentes. ¡Te esperamos!

Más información: Itinerarios gastronómicos 

Créditos imagen: © Comunidad de Madrid