| En San Valentín... los hay que estrenan vida |
| Escrito por Gestor |
![]() Entre jardines, laberintos, riachuelos y palacios es como comienza la mañana de Diego y Elena, una pareja de recién casados que, de vuelta de su luna de miel, no han podido resistirse a la tentación de descubrir el lado más romántico de Madrid. Y romanticismo en Madrid es sinónimo de los jardines del Capricho. Al recorrer el Paseo de los Duelistas o la Plaza de los Emperadores nos creeremos auténticos habitantes del Madrid del siglo XIX. Pero, sin duda, el momento más tierno se producirá cuando los enamorados lleguen hasta el Templete de Baco, un enclave situado sobre un promontorio y rodeado por varias columnas jónicas. Ideal para tomar esas instantáneas que luego formarán parte del álbum de vuestras vidas. Como propuesta cultural, nada mejor que adentrarse en el Palacio de Cibeles y visitar la exposición dedicada al amor.Paseo por el amor y la muerte es una invitación a navegar por sensaciones íntimas a la luz de la oferta estética de unas imágenes construidas a través de la mirada de dos artistas contemporáneos de la fotografía y el vídeo. Con una decoración a base de troncos de árboles, en el Original, situado en la calle de las Infantas, Diego se decantará por el estofado de setas de temporada con brandada de bacalao y la paletilla de cordero confitada, deshuesada y muy dorada con verduras y su jugo. En cambio, Elena preferirá el salmorejo cremoso con anchoas y manzana verde, la ensalada de quesos, contrastes y brotes y el jarrete de cerdo ibérico con setas y calabaza. De postre una crema de tostada al caramelo con helado de frutos rojos y un pastel de chocolate amargo, crema a la vainilla y helado, maridado con la exclusividad y la elegancia de un local situado en el corazón de Madrid. Nada mejor para bajar la comida que una relajante sesión en el Aqua Spa Center, donde la pareja ha optado por el Cerezarelax Dúo, un programa termal de dos horas de duración en el que, después de pasar por las diferentes piscinas y duchas, un masaje relajante en piernas y espalda con aceite de cereza les ayudará a recargar las pilas para acabar el día con energía. A varios metros sobre el suelo y metidos en una cabina, Diego y Elena no sólo han adquirido dos entradas para disfrutar de un paseo en el Teleférico, sino que se han hecho con dos butacas preferentes para dejarse maravillar por la puesta del sol sobre Madrid. El Templo de Debod, el Palacio Real, la Catedral de la Almudena o el Campo de Moro les deleitarán con un auténtico espectáculo visual. Para acabar el día se acomodan en las butacas del teatro Marquina para disfrutar de la obra del famoso conde, estamos hablando de Drácula. El mito del vampiro hará que nuestra pareja disfrute y se estremezca con un secreto que solo el Profesor Van Helsing es capaz de descubrir. Una botella de cava y un detalle floral dan la bienvenida a Diego y Elena en el hotel La Quinta de los Cedros donde, rodeados por una decoración con aires renacentistas y unos magníficos jardines, disfrutarán de una copiosa y sabrosa cena culminada con el toque romántico de unas fresitas del bosque con nata de dos texturas. |
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