Si echamos un vistazo rápido a un mapa de Madrid, y nos fijamos en la zona oeste de la capital, una mancha verde de grandes dimensiones llamará enseguida nuestra atención: se trata de la Casa de Campo,
un parque de 1.700 hectáreas, conocido por ser el 'pulmón de Madrid'.
Recién declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Sitio Histórico de la Comunidad de Madrid, este parque ofrece un sinfín de posibilidades:
paseos a pie, en bicicleta, remo en las barcas del Lago, practicar piragua, hacer jogging... y además, tienes a tiro de piedra el
Zoo de Madrid y el Parque de Atracciones. ¿Aún hay más? Pues sí, toda una variedad de
restaurantes y terrazas para descansar y disfrutar de la Casa de Campo en todo su esplendor.
Por todo esto se trata de una de las zonas preferidas por los madrileños para descansar y disfrutar de la naturaleza y además tienes el
metro en la puerta (Estación de Metro Lago, línea 10). Y si quieres llegar a la Casa de Campo mediante un transporte rápido y limpio, puedes hacerlo mediante el
Teleférico. Una forma original de alcanzar el centro del parque.
El lago de la Casa de Campo se encuentra a cinco minutos a pie de la estación de metro Lago. Alquilar una barca y
disfrutar del ‘skyline’ de Madrid son algunas de las recomendaciones. El espectáculo es aún mejor cuando anochece: decenas de edificios iluminados ofrecen una de las imágenes más sorprendentes de Madrid. En el lago también puedes ver a piragüistas entrenando y si tienes suerte, incluso asistir a algún partido de kayak polo.
Naturaleza e historia
Si los deportes acuáticos no son lo tuyo, y prefieres tener los pies en el suelo, puedes adentrarte en el parque y descubrir su variada flora. No hace falta andar mucho rato para disfrutar de la tranquilidad y
sentirse como inmerso en un bosque…. Además,
tras su reciente declaración como BIC, este espacio emblemático queda protegido de posibles afecciones ambientales y urbanísticas que puedan dañar sus valores paisajísticos.
La zona declarada como BIC abarca las 1.698 hectáreas que coinciden con los límites históricos de la finca real (la Casa de Campo nació como coto de caza y de recreo de la monarquía en el siglo XVI). Además, también se contempla un entorno de protección a su alrededor de 208 hectáreas, con lo que la zona protegida total se extiende sobre 1.906 hectáreas en los municipios de Madrid y Pozuelo de Alarcón.
La Casa de Campo además de constituir el principal pulmón verde de Madrid con un
alto valor ecológico, tiene una importante carga histórica, materializada en significativos
restos arqueológicos, un conjunto de edificaciones y obra civil de carácter histórico-monumental, testimonio de su etapa como
Real Sitio y una amplia representación de arquitecturas contemporáneas de su etapa como parque público.
Recorrido por la historia
Visitar la Casa de Campo es hacer un recorrido por la historia de Madrid, desde la Prehistoria hasta nuestros días: podrás ver un
yacimiento del Paleolítico, observar los restos de
una villa romana de los siglos I y II hallados junto al Puente de Segovia, o bien llegar hasta la
Casa de los Vargas, consejero de los reyes Católicos y muy ligados a la historia de esta Casa de Campo.
Toda esta zona fue testigo también del
duro asedio a Madrid durante la Guerra Civil, de hecho se conservan restos de trincheras y búnkers de esta contienda. El Madrid más moderno también tiene cabida en la Casa de Campo: aquí se encuentran los
Recintos Feriales de Ifema y el Madrid Arena, que acoge cada año importantes eventos deportivos.
De Madrid al cielo
La Casa de Campo también aparece envuelta en un
halo de misterio, el que acompaña al
Cerro de las Garabitas. Se trata de un terreno elevado de la Casa de Campo donde expertos y aficionados aseguran que ocurren cosas inexplicables. Al parecer,
las almas de los fallecidos en Madrid acuden hasta allí para dar el salto al cielo… Dicen que por las noches se forma una extraña nube de color violáceo que sube hasta el cielo hasta desaparecer… De este extraño fenómeno viene la expresión:
“De Madrid al cielo y desde el cielo un agujerito para verlo”.
Gastronomía
Pero no sólo de misterio se alimenta la fama de la Casa de Campo, si no también de la variada
gastronomía regional que ofrecen los múltiples restaurantes que hay en este recinto: A Casiña, Currito, Restaurante Guipúzcoa... son algunos de los nombres que encontrarás en la zona y cuyos fogones no te dejarán indiferente .
Muchos de ellos disponen de terraza, que son una auténtica delicia en las noches de verano o incluso en primavera. Estos restaurantes te ofrecen un auténtico recorrido por la gastronomía más representativa de las Comunidades Autónomas.
La Casa de Campo es, desde 1931,
un lugar de esparcimiento para los madrileños y los visitantes. Anteriormente este parque era propiedad de la Corona y los monarcas lo utilizaban como coto de caza. Fue con la proclamación de la Segunda República cuando fue cedida por el Estado al pueblo de Madrid.
Desde entonces esta Casa Campo ha ido creciendo y ofreciendo a todos los que la visitan, lo mejor de sí misma. Un espacio abierto donde disfrutar de la naturaleza a tan sólo diez minutos del centro de Madrid.