Tan sólo unos días. Ese es el tiempo del que dispones para ver los musicales
Chicago y
Piaf. El próximo
18 de julio bajarán definitivamente el telón en Madrid, y el
Teatro Colliseum y el
Nuevo Teatro Alcalá, respectivamente, dejarán de sonar a jazz y a los temas que la francesa más internacional dejó como legado.
Después de meses de funciones en las que el espectador ha viajado de la mano de
Natalia Millán,
Marcela Paoli y
Manuel Bandera al Chicago de los años 20, el musical se despide de la capital para emprender, al son del jazz, una gira que le llevará a recorrer España.
Dos actrices de lujo para interpretar a
Velma Kelly y
Roxie Hart, dos mujeres encarceladas tras cometer sendos crímenes pasionales. Y un galán, Manuel Bandera, que se mete en la piel del abogado
Billy Flynn quien, hábilmente, sabrá jugar con los medios sensacionalistas para lograr la libertad de sus clientas.
Sus trece años en Broadway avalan este
musical elegante y de gran fuerza musical y estética que provoca la ovación del público en cada actuación.
Las tardes en el
Nuevo Teatro Alcalá saben a la melancolía que desprenden algunas canciones francesas, concretamente, las que interpretaba la francesa
Édith Piaf. Y es que el musical
Piaf nos lleva a recorrer la vida y la obra de este
pequeño gorrión.
La argentina
Elena Roger se mete en la piel de la francesa más internacional que logró ganarse el cariño de sus conciudadanos y cuyas canciones, lejos de perder fuerza con el tiempo, siguen emocionando a las nuevas generaciones.
Con
Piaf, de
Pam Gems, sonarán sobre el escenario temas como
La vie en rose,
L’hymne à l’amour o
Je ne regrette rien. Édith Piaf no se arrepentía de nada, según contaba en esta canción. En cambio, si no aprovechas los últimos días de este musical, puede que tú sí que tengas algo de lo que arrepentirte.
Cuando el 18 de julio el Nuevo Teatro Alcalá baje el telón de este espectáculo por última vez no habrás disfrutado de la
vida de esta francesa, desde su infancia en el burdel en el que cantaba su madre hasta su muerte, a los 47 años, tras haberse enfrentado a demonios y adicciones. A pesar de ello, el mundo aún se acuerda de ella.