La Sala Recoletos de la Fundación MAPFRE acoge un total de 400 obras, la mayoría procedentes del
Centre Pompidou y del Fotomuseum Winterthur. La muestra se compone de 9 secciones, en las que documentos, imágenes estáticas y en movimientos nos desvelan cómo
el surrealismo cambió para siempre la forma de hacer arte.
Estos inquietos creadores, cansados de las prácticas tradicionales, quisieron cambiar la naturaleza, el destino de un objeto o de un fenómeno, en una palabra: la vida, adueñándose del discurso del poeta francés Arthur Rimbaud.
Empeñados en trastornar lo real, forzar los límites técnicos de sus medios para lograr sus fines, los miembros de esta corriente fueron también los propulsores de lo que hoy en día se conoce como collage, fotomontaje o retoque fotográfico y de lo que en el campo cinematográfico se le llama efecto especial.
A través de los trabajos de
Magritte, Claude Cahun, Max Cervais o Eli lotar & Germaine Krull, entre otros, podemos participar en el proceso de investigación y descubrimiento que vivieron los surrealistas, quienes reinventaron la forma de ver y sobre todo, cambiaron el punto desde donde observar,. Utilizaron la fotografía como lenguaje y como obra de arte, provocaron a través de la manipulación de las imágenes, conceptos muy difundidos en la actualidad, toda una revolución en los años 20.
Más de uno se sorprenderá viendo los afectos especiales de la película “Fantasmas a la hora del desayuno” de Hans Richter, si consideramos que este director la realizó en 1927, tan sólo unos 30 años después de que se inventara el séptimo arte.
Entre las fotografía expuestas, destacan el
peculiar bosque de cepillos de dientes de Robert Bresson, el
“Collage” fotográfico de Benjamin Fondane, la “Edad de Oro” de Luis Buñuel o los “Grafiti” de Brassaï, que se remontan al 1933, lejos aún de las creaciones de Keith Hering o Jean-Michel Basquiat.
Man Ray fue uno de los máximos representantes de esta corriente que abrió la puerta a una mirada diferente, contradictoria y enriquecida y de hecho, la exposición cuenta con una amplia muestra de los trabajos del artista.
La imagen distorsionada de la
“Marquesa Casati” de 1922, la
“Explosiva fija” , que captura un cuerpo en movimiento, el perfil difuminado de
“Lee Müller” o el fotomontaje de
“El Violín de Ingres” de 1934, todos parecen recién salidos de una sesión de
photoshop.
Fecha del evento: hasta el 12 de septiembre
Lugar: sala Recoletos de la Fundación MAPFRE
Paseo de Recoletos 23
Entrada libre