Ya en el Siglo de Oro se hablaba de los espárragos de Aranjuez. Conocidos con el sobrenombre de pericos, estos espárragos se caracterizan por su color verde intenso, gran frescura y ternura reconocida.
Los suelos óptimos para el desarrollo de la planta son los fértiles, profundos y bien drenados; sin embargo admite también suelos más pobres y es mucho menos exigente que el espárrago blanco en cuanto a su estructura.
Los espárragos de Aranjuez aportan una serie de valores nutricionales y propiedades de gran interés. Su bajísimo aporte de calorías, su elevada proporción de fibra, su alto contenido en minerales tales como el potasio, calcio, magnesio y oligoelementos, así como vitaminas, ácido ascórbico y vitamina E, hacen de él un alimento realmente saludable.
El espárrago verde de Aranjuez, que comienza a consumirse en primavera, resulta exquisito simplemente hervido con un poco de sal y acompañado por una salsa de mayonesa o vinagreta, aunque también puede ir acompañado por otros ingredientes que enriquecen sus buenas cualidades como pueden ser jamón, ajos fritos, pimienta, setas, ajetes y gambas. Es frecuente en sopas, cremas, tortillas, guarniciones y cocidos.

Ingredientes:
1 kilogramo de espárragos. 150 gramos de mantequilla (manteca). 50 gramos de miga de pan rallado. 3 yemas de huevo cocido.
2 cucharadas de perejil picado. 1 pellizco de sal. 1 pellizco de pimienta.
Preparación:
Raspar los espárragos, lavarlos y cocerlos en abundante agua salada durante 15 minutos. Escurrirlos y colocarlos en una
fuente, todos en el mismo sentido. Mezclar cuidadosamente las yemas cocidas con el perejil y cubrir las puntas de los
espárragos. Derretir la mantequilla y agregar el pan rallado. Verter por encima de los espárragos y servir enseguida.