Navalcarnero


Navalcarnero. Zona suroeste de la Comunidad

En el suroeste de la región, a unos 35 km de la capital, se llega a este término del valle del río Guadarrama, que cuenta con una población que ronda los 15.000 habitantes.

Disponemos hasta de la fecha exacta de su fundación, en 1499, el día 10 de octubre.

Ya en 1628 adquirió el título de villa tras solucionar sus pleitos con Segovia.

Por aportar otro dato histórico, es habitual citar que en octubre de 1649 contrajeron matrimonio en la ya villa el rey Felipe IV y su sobrina Mariana de Austria, padres del que sería último monarca de los Austrias en España, Carlos II.

Qué ver

Arquitectura

Navalcarnero

En lo que se refiere a la arquitectura del lugar, no podemos pasar por alto su plaza de Segovia, porticada, construida en los siglos XVI y XVII, ni la renacentista iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de principios del XVI, donde tuvo lugar la boda regia citada. Este templo tiene una torre mudéjar de estilo toledano con chapitel barroco y es su interior decorado al gusto barroco del XVII e incluso del XVIII lo que se tiene por más interesante, sobresaliendo la capilla de Nuestra Señora de la Concepción. Una y otra, la plaza y la iglesia forman un conjunto histórico que ha recibido la categoría de bien de interés cultural.

Casa de la Cadena

Casa de la Cadena

La llamada casa de la Cadena es también conocida como Carro o Carroza de la Virgen y es una reproducción muy fiel de la casa donde pasaron los días siguientes a su boda el rey Felipe y la reina Mariana. No faltan blasones en las fachadas del lugar, lo que habla de un pasado noble o al menos hidalgo. Los encierros taurinos de la localidad se remontan al siglo XVII y cada septiembre se repiten en medio de las fiestas patronales que sirven para adorar a Nuestra Señora de la Concepción. Un monumento dedicado a esta actividad engalana la localidad, en la cual durante los meses de septiembre y octubre tiene lugar el Festival de Cine de Humor. En 1985 se rehabilitó el Teatro Municipal de finales del siglo XIX.

Gastronomía

Degustar aquí el excelente queso de oveja y un buen asado es casi una obligación, como lo es adquirir los productos de su huerta, especialmente sus lechugas y garbanzos y probar la tradicional olla del segado, exquisita variación del cocido madrileño que aprovecha la calidad de las citadas leguminosas.

Un buen remate es el postre típico: bollos de aceite y manteca con azúcar.

Otros datos de interés

Su riqueza agrícola la convierte en un lugar agroalimentario privilegiado de la comunidad autónoma. De hecho, sus apropiadas condiciones naturales para el cultivo de la vid y una antigua tradición productora han llevado a que la localidad sea una de las zonas cuya producción vitivinícola ha merecido desde 1990 la categoría de denominación de origen llamada Vinos de Madrid. Las otras dos áreas son las de San Martín de Valdeiglesias y Arganda del Rey. Los vinos son tintos, rosados, blancos y espumosos, generalmente sabrosos y afrutados. En 2001, se creó el llamado Museo del Vino, que tiene su sede en un edificio usado como bodega en el siglo XIX.

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