Chinchón


Chinchón. Zona sureste de la Comunidad

Chinchón es uno de los pueblos más pintorescos y de mayor personalidad de la Comunidad de Madrid, su emplazamiento tan cerca de la capital no ha impedido que conserve su singularidad.

Sus paisajes pardos, grises y ocres, racimos de casas agrupadas en cerros que cobijan su singular Plaza Mayor y sus callejas intrincadas recorren la vida y la historia del pueblo.

Los primeros vestigios prehistóricos se remontan al neolítico. De esta época son las múltiples cuevas de la zona. La más conocida es la cueva de la Mora.

En el denominado Cerro del Salitral, se han descubierto restos de una ciudad íbera con su correspondiente necrópolis.

En la dominación romana, Chinchón se convirtió en un pueblo agrícola, aceptando su civilización, leyes y costumbres.

Qué ver

Plaza Mayor de Chinchón

Detalle de la Plaza Mayor de Chinchón

Es una clásica plaza medieval, de arquitectura popular, cuyas primeras casas con soportales y balcones se construyen en el siglo XV, quedando totalmente cerrada en el siglo XVII.

Está considerada como una de las más bellas del mundo por su armonía y proporciones. Tiene una figura irregular y una estructura sencilla, clara, ordenada y jerarquizada, formando un conjunto de construcciones de tres plantas, con galerías adinteladas y 234 balcones de madera.

Han sido muy numerosas las actividades realizadas en la misma: fiestas reales, proclamaciones, corral de comedias, juegos de cañas, corridas de toros, ejecuciones, autos sacramentales y otros.

La Iglesia de la Piedad

La Iglesia de la Piedad

Hoy bajo la advocación de Nuestra Sra. de la Asunción, se inicia en 1534 con un proyecto de arquitectura gótica, de Alonso Cobarrubias y se termina en 1626, tras más de 48 años las obras paradas, con la colaboración del patrimonio del Condado de Chinchón, y el proyecto de Nicolas de Vergara el Mozo.

En 1808, es incendiada por las tropas francesas y restaurada en 1828. La iglesia actual es una gran reconstrucción, de grandes dimensiones, sin torre, hecha con muros de sillería, con una mezcla de estilos gótico , plateresco, renacentista y barroco. En el centro del retablo principal destaca el magnífico cuadro de la Asunción de la Virgen pintado por Francisco de Goya.

Castillo de los Condes

Muralla del Castillo de los Condes de Chinchón

Al sur del casco urbano, por la calle perimetral que rodea la ciudad, en su parte más elevada y meridional, se yergue el castillo de Chinchón. Con la cesión del Señorío de Chinchón a los Cabrera, el castillo se convierte en símbolo y residencia de su poder señorial.

El primer castillo que habitaron los Cabrera, por cesión de los Reyes Católicos, nada tiene que ver con el actual. Aquel quedó dañado en el ataque comunero de 1520, cuya plaza fue entregada con toda su artillería el 21 de enero de 1521. El III Conde, Diego Fernández de Cabrera y Bobadilla, decidió demoler lo que quedó, y comenzó la construcción del actual sobre el emplazamiento del primero y con los materiales del viejo castillo. La autoría y cronología exacta de las distintas fases de las obras son desconocidas hasta la fecha. Su realización fue entre los años 1590 y 1598.

Gastronomía

Si por algo es conocido hoy Chinchón, es por su oferta gastronómica. La Cocina tradicional castellana domina las cartas.

Cordero, cochinillo, cabrito en horno de leña, guisos y pepitorias con carnes de caza y de corral, y sopas y potajes enriquecidos con verduras de la vega, dependiendo de la temporada, habas, guisantes, alcachofas, acelgas, para las sopas de ajo, las judías chinchoneras, el potaje de vigilia...

Además de la nutrida oferta gastronómica que los restaurantes se encargan de mantener, en Chinchón se pueden degustar y adquirir otros productos no peores por menos conocidos.

Por ejemplo los grandes panes decorados en abanico. El hornazo, bollo de pan dulce con huevo en el centro. También se producen quesos artesanales de gran calidad y embutidos y jamones elaborados a la manera tradicional.

Especialmente interesantes son los jamones con pimentón, la repostería, basada en la harina de muy buena calidad, los huevos y la miel, adopta formas e intensidades para todos los gustos. Son famosos los dulces de las clarisas, pero cualquier obrador calmará a los golosos. Menos conocido es que en Chinchón se hace un chocolate de extraordinaria calidad, quizás uno de los mejores de España.

La elaboración de aníses y aguardientes en Chinchón viene de antiguo. Se conocen documentos fechados en 1700 que hablan de su calidad, lo que refrenda la presencia de una Real Fábrica de aníses.

El ajo fino de Chinchón tiene un sabor y un aroma idéntico a su color, nacarado, suavemente rosado. De diente pequeño y cabeza prieta es capaz por si sólo de convertir unos humildes huevos fritos en emblema gastronómico; qué no hará con las sopas de ajo, las pepitorias... además no hace falta pelarlo. Están recogidos en la denominación de Alimentos de Madrid, Alimentos de Calidad y se asocian en APYCA, Asociación de Productores y Comerciantes del Ajo de Chinchón.

Otros datos de interés

En Chinchón todavía es posible pasear en burro por la población; los fines de semana y los festivos el servicio de Burro-Taxi aguarda en la Plaza Mayor. Además por la laguna de San Juan hay empresas que ofrecen diversas actividades.

Vía verde del Tajuña. El valle del Tajuña fue surcado hasta los años 50 por un tren de vía estrecha que partía de Madrid. Actualmente se ha recuperado con asfalto el tramo entre Morata de Tajuña y Carabaña, con posibilidad de llegar después hasta Ambite o Estremera este último caso por la llamada Vía verde del Tren de los 40 días. Recorrido total 48 Km.

En Titulcia -a 35 Km de Madrid por la N-IV-, desvío en Ciempozuelos, dirección Chinchón encontramos Exotarium (Tel.: 91 801 04 20; cerrado los lunes), una exposición de animales exóticos. En una miniselva se han reunido 55 especies tropicales de todos los continentes. El objetivo de este curioso parque zoológico consiste en estudiar y fomentar los hábitos de reproducción.

botón para imprimir

Copyright © Consorcio Turístico de Madrid